Una de las reducciones hídricas más drásticas de las últimas décadas se registra en el rio Cauca, cuyo caudal pasó de un promedio histórico de 1.600 metros cúbicos por segundo a cerca de 250 m³/s, según reportes técnicos recientes.
La drástica disminución del afluente, provocada por las prolongadas condiciones secas, impacta directamente la operación de la central hidroeléctrica Hidroituango. Empresas Públicas de Medellín (EPM) confirmó que el complejo energético se vio en la necesidad de reducir su funcionamiento a la mitad, operando únicamente con dos turbinas debido al bajo volumen de agua disponible para la generación.
Expertos y autoridades ambientales mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río, mientras evalúan el impacto de esta coyuntura sobre la estabilidad del sistema eléctrico nacional y las poblaciones que dependen de la cuenca.

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