Negacionismo del alcalde de Medellín frente al paramilitarismo en Antioquia es rechazado por organización representante de víctimas
La Corporación Jurídica Libertad (CJL) manifestó su rechazo a las recientes declaraciones del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien calificó como “estigmatización” cualquier alusión a la narcoeconomía, el paramilitarismo y la violencia estructural en Antioquia. Según la entidad, reconocer estas cifras y hechos históricos no es un acto de odio, sino un deber ético y jurídico que busca verdad, justicia y garantías de no repetición.
La CJL recordó en un comunicado que el paramilitarismo en Antioquia no fue un fenómeno aislado, sino un proyecto sistemático de control territorial que dejó masacres, desplazamientos forzados, despojo de tierras y homicidios selectivos en varias subregiones. Desde Urabá y Occidente hasta el Valle de Aburrá, Oriente, Nordeste, Suroeste y Bajo Cauca, estas estructuras operaron en coordinación con actores políticos, económicos y, en algunos casos, miembros de la fuerza pública.
El documento también enfatiza que el paramilitarismo no desapareció luego de las supuestas desmovilizaciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ya que este fenómeno continuó con el autodenominando grupos ilegal Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como Clan del Golfo, el cual opera en 65 de los 125 municipios del departamento, siendo responsables de amenazas, confinamientos y desplazamientos masivos en zonas como Norte, Nordeste y Bajo Cauca.

La CJL subraya que Antioquia ha vivido un ciclo de violencia prolongado: entre 1958 y 2019 se registraron más de 2,3 millones de hechos de violencia, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, masacres y desplazamientos forzados. Entre 2016 y 2020, se documentaron asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, desplazamientos masivos y masacres concentradas en el Bajo Cauca, Ituango y el sur de Córdoba.
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La corporación advierte que negar esta realidad contribuye a la invisibilización de las víctimas y al mantenimiento de la impunidad. “La dignidad de Antioquia no se construye sobre el silencio ni el negacionismo, sino sobre el reconocimiento de la verdad y el compromiso con la justicia”, concluye la CJL en el comunicado, instando a que las cifras y responsabilidades históricas sean reconocidas como parte de la memoria y la reparación de las comunidades afectadas.
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