Una misión que inicialmente pretendía localizar a una menor de edad reportada como desaparecida dio un giro trágico en el suroccidente de Medellín. El hecho se presentó cuando un grupo de uniformados del Gaula Militar, adscritos a la Cuarta Brigada, realizaba labores de acompañamiento al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía.
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 7:43 de la noche del pasado sábado en el sector conocido como Cantarrana (carrera 84C con calle 20), una zona limítrofe entre el barrio Belén Altavista y el corregimiento del mismo nombre. De acuerdo con el reporte oficial, los militares —quienes se encontraban vestidos de civil para labores de verificación de un presunto secuestro— fueron abordados por un grupo de aproximadamente 12 personas mientras subían unas escaleras de la zona.
Los sospechosos, identificados presuntamente como miembros de la estructura criminal «Los Pájaros», interceptaron a los uniformados con intenciones de despojarlos de sus teléfonos celulares y realizarles una requisa ilegal para descubrir su identidad. El hostigamiento, en el que se emplearon armas blancas y de fuego, obligó a las tropas a reaccionar con sus armas de dotación para repeler el ataque, lo que desató una intensa balacera.
El intercambio de disparos dejó un saldo de dos hombres muertos y dos jóvenes lesionados. Las víctimas fatales fueron identificadas por las autoridades únicamente por sus nombres de pila:
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Wilder Alexander, de 36 años: Falleció tras ingresar sin signos vitales a la Unidad Intermedia de Belén. Según los reportes, registraba antecedentes judiciales por los delitos de homicidio y concierto para delinquir, vinculados a su presunto rol dentro del grupo delincuencial.
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Julián, de 26 años: Fue auxiliado inicialmente por la Policía y remitido a la Clínica Las Américas, donde posteriormente se confirmó su deceso.
Por otra parte, los heridos fueron identificados como Jesús Daniel Delgado Cardona, de 21 años, y Jaison Andrés Carrillo Rojas, de 22. Ambos sobrevivientes fueron trasladados bajo custodia a centros asistenciales locales (la Unidad Intermedia de Belén y Sura Los Molinos) donde permanecen bajo pronóstico estable.
La balacera alertó de inmediato a la comunidad, la cual reportó la emergencia a la línea 123. Mientras agentes de la Fiscalía General de la Nación avanzan en la recolección de pruebas e inspección judicial para esclarecer con precisión el desarrollo de los hechos, las autoridades militares ratificaron que el uso de la fuerza fue una respuesta defensiva en medio del desarrollo de operaciones oficiales.

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