En una región donde la solidaridad es parte del ADN de su gente, existen fundaciones que se convierten en verdaderos faros de esperanza
Este es el caso de la Fundación Damos Protección de la Divina Misericordia, una entidad que desde hace más de tres décadas entendió que transformar una sociedad requiere cuidar, proteger y guiar a su recurso más valioso: los niños, niñas y adolescentes en situaciones de alta vulnerabilidad.
Un sueño que nació para proteger la niñez
La historia de esta obra de amor comenzó a escribirse el 23 de agosto de 1995 bajo el nombre original de «FUNIME» (Fundación Niños Medellín). Lo que empezó como una iniciativa solidaria en el municipio de La Estrella, acogiendo inicialmente a siete pequeños en una modesta casa prefabricada, se convirtió con los años en un pilar fundamental de la asistencia social en el sur del Valle de Aburrá.
Con el apoyo inquebrantable de bienhechores y una comunidad comprometida, la fundación dio un salto histórico en el año 2005 al trasladarse a su sede actual en el municipio de Envigado. Esta infraestructura no solo expandió su espacio físico, sino que potenció su capacidad para ofrecer un entorno óptimo, seguro y digno orientado al desarrollo integral, pedagógico y espiritual de los menores.
Transformación integral desde el corazón
La labor de la Fundación Damos va mucho más allá de brindar un techo o alimentación básica. Su enfoque se centra en restaurar derechos, sanar heridas emocionales y sembrar oportunidades reales para el futuro. A través de programas de acompañamiento psicosocial, apoyo escolar y talleres formativos, la fundación prepara a estos jóvenes para que rompan ciclos de vulnerabilidad y se conviertan en agentes de cambio para sus propias familias y comunidades en Medellín y sus alrededores.Manos que salvan: La Fundación Damos Protección de la Divina Misericordia y su legado de amor en el Valle de Aburrá
El llamado a la solidaridad paisa
Sostener una labor de esta magnitud requiere del esfuerzo colectivo. Por eso, desde Hora 13 Noticias hacemos eco del llamado de esta institución: el apoyo ciudadano —ya sea mediante donaciones, voluntariado o alianzas empresariales— es el motor que permite mantener encendida la llama de la Divina Misericordia en la región.
Manos que salvan: La Fundación Damos Protección de la Divina Misericordia y su legado de amor en el Valle de Aburrá
Manos que salvan: La Fundación Damos Protección de la Divina Misericordia y su legado de amor en el Valle de Aburrá
Cada ayuda cuenta para asegurar que más niños sigan cambiando historias de vulnerabilidad por proyectos de vida llenos de esperanza. Si deseas conocer más sobre sus programas y cómo sumarte a esta causa, te invitamos a visitar la plataforma oficial de la Fundación Damos .
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