Julio Jaramillo escultor homónimo del cantante ecuatoriano, trabaja con otro ritmo musical

Con mencionar a Julio Jaramillo, a muchos se les despierta la vena musical. Ese nombre hace recordar la historia de un referente artístico. Tras 38 años de su ausencia, un escultor de San Cristobal hace honor a su nombre. Regresa a la escena artística, lo hace con unas obras trabajadas con base en chatarra reciclada y al ritmo de Heavy Metal.

El hierro y la madera imperan en las esculturas de este Julio Jaramillo. Aunque la música no es su fuerte, acompaña cada trazo. La naturaleza es su inspiración. Construye aves exóticas que aunque no pueden volar, si ponen a imaginar a muchos niños y jóvenes que las aprecian en los parques.

Es cerrajero hace 20 años y artista hace 10. Dos oficios que para él van más allá de apretar tornillos, cruzar cables y armas formas. Él es un artista anónimo. Le duele ver partir sus obras, pero sabe que para eso las hizo. Son como sus hijos, que una vez están formados, deben salir a conquistar el mundo. No espera ser tan reconocido como Julio Jaramillo, se conforma con saber que hace aves que invitan a volar a la ciudad, pues para soñar no hacen falta alas sino ganas.