Actualmente reside en Nueva Jersey y sigue conservando sus hábitos de disciplina
Desde el municipio de Andes hasta el estado de Nueva Jersey, la vida de Luis de Jesús Cano Vásquez ha recorrido más de un siglo de historia. A sus 111 años, este antioqueño fue reconocido como el hombre vivo más longevo de Estados Unidos, título que obtuvo tras el fallecimiento de Eugene Baltes en 2024.
Luis Cano nació el 9 de diciembre de 1914, hijo de Leocadio Cano y Ana Rita Vásquez. Creció en el corazón del suroeste antioqueño en una época marcada por profundas transformaciones sociales y económicas en Colombia. Décadas después, su nombre comenzó a resonar a nivel internacional cuando la organización especializada en longevidad humana, LongeviQuest, confirmó oficialmente su edad y lo ubicó como el hombre más longevo del país norteamericano.
Su historia no solo se mide en años. En 1990 emigró a Estados Unidos junto a su esposa, Alicia Arango, con quien había contraído matrimonio en 1948. Juntos consolidaron una familia numerosa: tuvieron diez hijos y hoy su descendencia se extiende a once nietos, cinco bisnietos y dos tataranietos, convirtiendo su legado familiar en uno de los pilares de su longevidad.
Tras la muerte de su esposa en 2024, Cano se trasladó a la ciudad de Linden para vivir más cerca de dos de sus hijas. Allí pasa sus días acompañado de su familia, rodeado del afecto que, según él mismo ha expresado, ha sido clave para alcanzar y mantener su vitalidad.
En una entrevista concedida a LongeviQuest, el antioqueño compartió lo que considera el secreto de su longevidad. “He tenido hábitos positivos y disciplina durante toda mi vida”, afirmó. Más allá de una fórmula médica o un tratamiento especial, Cano atribuye su larga vida a una combinación de trabajo constante, valores familiares y hábitos organizados.

Antes de emigrar, su vida en Colombia estuvo marcada por el servicio y el emprendimiento. Prestó servicio militar en su juventud y luego fundó una flota de buses que operaba en zonas rurales, conectando comunidades en momentos en que las vías y el transporte eran limitados. Esa etapa la recuerda como años de esfuerzo diario y compromiso.
Mientras el tiempo sigue avanzando, su historia conecta dos territorios: el suroeste antioqueño que lo vio nacer y el país que hoy lo reconoce como su ciudadano más longevo. Entre disciplina, familia y trabajo, este colombiano de 111 años se convirtió en un símbolo de resiliencia y memoria viva de más de un siglo de historia.
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— Hora13 Noticias (@hora13noticias) February 24, 2026

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