El Gobierno Nacional prepara un plan piloto para bloquear la señal de celulares en los centros penitenciarios del país, con el propósito de combatir las extorsiones y otras actividades delictivas que se coordinan desde las cárceles.
El anuncio fue realizado por el vocero del Gobierno Nacional, Miller Soto, quien explicó que el MinTIC, el Ministerio de Justicia, el Inpec, el Gaula y las empresas operadoras de telefonía realizarán un seguimiento semanal a las denuncias de extorsión y trabajarán en mecanismos para identificar el origen de las comunicaciones.
“Mientras un preso cobre vacunas, arme un atentado o mande un WhatsApp desde el patio, la condena es una farsa. El presidente Abelardo De La Espriella lo ha dicho en innumerables ocasiones: necesitamos que a las cárceles no entre ni la señal de la Santa Cruz. La ministra de las TIC, la doctora Alexandra Falla, lo llevó a la Comisión Segunda de la Cámara. El ministro de Justicia, el doctor Iván Cancino, ya se sentó con los operadores. Esto es una prioridad”, señaló Soto.
Celulares en las cárceles, bajo control del Gobierno
La estrategia contempla la articulación con los operadores de telefonía para facilitar el rastreo y bloqueo de equipos y líneas relacionados con posibles casos de extorsión.
“El Inpec puede pedir a las telefónicas el bloqueo del IMEI del aparato y del IMSI de la SIM, identificar de dónde sale, con qué red, con qué aplicación y actuar antes de que la víctima ya haya pagado. La doctora Falla dijo que hay que tomar el retrato hoy, la fotografía de lo que está ocurriendo, para saber si el Ministerio de Justicia, la CRC y el resto están dando resultados”, explicó el vocero.
El plan también incluye acercamientos con Meta para buscar mecanismos frente al uso de WhatsApp en actividades delictivas.
“Si a usted lo extorsionan, llame: 165 a la Policía, 147 al Ejército, denuncie. Tres denuncias al mismo número y el circuito del decreto se activa inmediatamente. El teléfono ya no es solo la antena, es también WhatsApp”, agregó Soto.
Los pilotos contemplarán el bloqueo de señales, mayores controles al ingreso de celulares y mediciones técnicas para evitar que la restricción afecte a los barrios cercanos a las cárceles.
“Vamos a hacer pilotos de bloqueo, control de ingreso de celulares y medición de si dejan de salir las llamadas sin tumbarle la señal al barrio vecino. La idea es tener una medición real de lo que está pasando dentro de los establecimientos”, indicó.
Dentro de este planteamiento, Bellavista aparece como una de las posibilidades para convertirse en la primera cárcel del país en implementar el piloto, con el objetivo de cerrar una de las vías utilizadas para realizar llamadas y enviar mensajes extorsivos desde los centros penitenciarios.
La estrategia combinará el componente tecnológico con controles de seguridad al interior de las cárceles, mientras las entidades avanzan en la definición de los establecimientos donde se realizarán las primeras pruebas.
“El patio no es el que manda, manda la ley. Hasta que se vea en la calle menos llamadas, menos vacunas y más silencio en la celda, este frente no se va a cerrar”, concluyó Miller Soto.

Envía tus noticias





