El presidente Gustavo Petro tildó el centro de reclusión como un «campo de concentración» y ordenó a la Cancillería presentar una nota de protesta.
La muerte del colombiano Brayan Rayo, de 26 años, desató una fuerte reacción del Gobierno Nacional. El joven se suicidó en la cárcel del condado de Phelps, en Missouri, mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un hecho que destapó graves fallas en la atención de salud mental dentro de los centros de detención estadounidenses.
De acuerdo con registros oficiales revisados por Associated Press (AP), Rayo estaba aislado por síntomas de COVID-19 y sufría un visible deterioro emocional. El colombiano suplicó por apoyo psicológico y pidió autorización para hablar por teléfono con su madre, pero ambas solicitudes le fueron denegadas. Brayan sufrió un grave estado de aislamiento y una ausencia de atención psicológica de manera oportuna. Fue encontrado innconciente en su celda
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Gustavo Petro utilizó sus redes sociales para rechazar la política migratoria de la administración norteamericana y anunciar acciones diplomáticas:
“Se suicidó un joven colombiano en un campo de concentración de ICE del gobierno estadounidense. Quería llamar a su mamá y no se le permitió. Decidió el suicidio. La cancillería colombiana debe entregar nota de protesta y el gobierno de EEUU debe reflexionar cómo la política de inmigración está matando a estadounidenses y a latinoamericanos. Un homenaje de toda la juventud colombiana a Brayan Rayo Garzón. QEPD”.
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Es crucial destacar que este desafortunado caso tuvo lugar el 8 de abril de 2025; no obstante, el caso vuelve a sonar en medio de una serie de fallecimientos en centros de ICE.
El fallecimiento de Rayo hace parte de un repunte crítico de emergencias en las instalaciones de detención de los Estados Unidos. Según datos de la AP, al menos 10 migrantes se han quitado la vida bajo custodia de las autoridades fronterizas desde enero de 2025, marcando una de las cifras más altas del sistema migratorio.
Expertos y epidemiólogos sostienen que estas muertes pudieron evitarse y evidencian problemas estructurales en el confinamiento solitario. Aunque el ICE argumentó que brinda asistencia médica integral y que los suicidios son «eventos raros».
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