Como los de Bolivariana, estudiantes de Luis Amigó se sienten en peligro al cruzar la calle

Estudiantes y otros peatones arriesgan sus vidas a diario para poder cruzar la calle Colombia. Si bien hay un puente peatonal a una cuadra hacia abajo, muchos prefieren utilizar las cebras que hay debajo de este o, sin pensarlo dos veces, se lanzan hacia la vía para recortar camino.

Semáforos pulsados como el de la Luis Amigó, que puede llegar a tardar hasta 7 minutos sin cambiar si el botón no es presionado. Las quejas del estudiantado son frecuentes porque el semáforo no cambia, pues son pocos los que se percatan del botón, al que también le falta señalización.