La ciencia revela por qué los gatos siempre caen de pie
Un equipo de investigadores de la Universidad de Yamaguchi, en Japón, cree haber resuelto finalmente el enigma del “problema del gato que cae”, un fenómeno que ha desconcertado a la física durante más de un siglo. Aunque los gatos siempre aterrizan sobre sus patas, la pregunta era cómo podían girar en el aire sin un punto de apoyo, aparentemente violando la conservación del momento angular.
El estudio, publicado en The Anatomical Record, se centró en la anatomía felina, especialmente en la columna vertebral. Los científicos analizaron columnas de gatos fallecidos, conservando ligamentos y discos, y las sometieron a torsión. Descubrieron que la región torácica es tres veces más flexible que la lumbar y cuenta con una “zona neutra” de casi 47 grados, donde el giro ocurre con mínima resistencia. La zona lumbar, más rígida, estabiliza la parte posterior del cuerpo.
Lea también: A pesar de las lluvias: ¿por qué está haciendo tanto calor en el Valle de Aburrá?
Estas diferencias permiten a los gatos girar el cuerpo en dos fases: primero la parte delantera –cabeza, hombros y patas delanteras– y luego la trasera, lo que les permite reorientarse antes de tocar el suelo. Experimentos con gatos vivos grabados con cámaras de alta velocidad confirmaron este patrón. También se observó que los animales tienden a girar preferentemente hacia un lado, posiblemente por pequeñas asimetrías anatómicas.
Los hallazgos no solo explican un fenómeno que durante décadas parecía desafiar la física, sino que también podrían tener aplicaciones prácticas: mejorar modelos de movimiento animal, ayudar en tratamientos veterinarios de columna y hasta inspirar diseños de robots más ágiles.
Para más noticias, síguenos en nuestro canal de WhatsApp
A pesar de estos avances, algunos expertos como el físico Greg Gbur advierten que se necesita estudiar el giro desde múltiples ángulos para obtener un modelo tridimensional más completo del movimiento.
Por ahora, la ciencia confirma que los gatos no violan las leyes de la física; más bien, su flexible columna y la coordinación de sus movimientos les permiten aprovechar esas leyes para aterrizar siempre sobre sus patas.
Le puede interesar:

Envía tus noticias





