El estrés ya no solo se manifiesta en la mente o el estado emocional. Cada vez son más las personas que lo experimentan bruxismo.
En Colombia, odontólogos reportan un aumento significativo de pacientes con bruxismo, una condición en la que se aprietan o rechinan los dientes de forma involuntaria, especialmente durante el sueño. Este hábito, muchas veces imperceptible, está causando desgaste dental, fracturas, dolores mandibulares y cefaleas, convirtiéndose en una silenciosa señal de alerta sobre cómo la salud mental impacta directamente la salud oral.
Se estima que entre el 22,1 % y el 31 % de los adultos han presentado algún grado de bruxismo, una cifra que refleja cómo el estrés emocional y los estados de ansiedad están dejando huellas físicas visibles, especialmente en la boca. El rechinar constante genera presión excesiva sobre los dientes y las articulaciones temporomandibulares, provocando desgaste anormal del esmalte, fatiga muscular, dolor facial, sensibilidad dental y, en casos más severos, fracturas y alteraciones en la mordida.
“El estrés no solo afecta la mente, también se refleja en la boca. Cuando la tensión emocional se mantiene, se disparan los mecanismos de defensa del cuerpo y la mandíbula responde apretando o rechinando los dientes. Esa acción repetitiva provoca desgaste dental, fracturas y dolor mandibular. Por ello, tratar el bruxismo exige tanto cuidar la salud mental como restaurar la salud oral”, explica la doctora Francy López, odontóloga y especialista en Implantología Oral y Reconstructiva.
Los odontólogos, además de diagnosticar el daño en los dientes, se han convertido en aliados clave para detectar signos tempranos del bruxismo. Una de las herramientas más utilizadas son las férulas o placas de descanso, dispositivos que se usan principalmente durante la noche y ayudan a proteger los dientes del desgastamiento producido por la fricción involuntaria. También se recurre a tratamientos restaurativos para reparar fracturas o corregir daños en la estructura dental.
A esto se suma la importancia de los ejercicios de relajación mandibular, que ayudan a liberar la tensión acumulada y disminuir la rigidez facial. En muchos casos, los especialistas recomiendan un abordaje integral, que involucra a psicólogos o terapeutas para trabajar las causas emocionales que desencadenan el bruxismo, especialmente cuando está asociado a ansiedad, estrés laboral, presión académica, insomnio o preocupaciones cotidianas.
El bruxismo también se ha convertido en una alerta para fomentar hábitos saludables que permitan cuidar tanto la salud mental como la oral. Los expertos recomiendan practicar ejercicios de respiración o relajación, especialmente antes de dormir, evitar el consumo excesivo de alcohol, cafeína o estimulantes, y realizar pausas activas durante jornadas laborales extensas, especialmente aquellas que exigen concentración o se realizan frente a pantallas.
Reconocer las señales a tiempo es clave. Si hay dolor facial, rigidez en la mandíbula al despertar, sensación de cansancio muscular, desgaste visible en los dientes o chasquidos al abrir la boca, es fundamental consultar al odontólogo. Y cuando el estrés y la ansiedad empiezan a afectar el sueño o el bienestar emocional, acudir al psicólogo también es parte del cuidado de la salud integral.
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— Hora13 Noticias (@hora13noticias) November 21, 2025

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